Osteopatía

Osteopatía
Estructural, Visceral, Craneal

El ser humano es un todo en movimiento, huesos articulados, músculos que producen la movilidad de estos a través de las articulaciones, vísceras en preciso y constante vaivén, líquidos que fluyen con libertad guiada, aire que entra y sale. Todo se basa en la correcta movilidad, en fluir sin restricciones porque la vida es movimiento y esa capacidad es la que asegura el buen funcionamiento del cuerpo. Los rítmos, intercambios… van a dar y mantener la calidad del conjunto.

Cuando se produce pérdida de movilidad y/o restricción en el fluir de los líquidos, comienzan los desajustes, fijaciones y desequilíbrios, pertubaciones del movimiento. La misión de la OSTEOPATÍA consistirá en evidenciar esas restricciones o pérdidas de movimiento articular (Osteopatía estructural) visceral (Osteopatía visceral) y craneal (Osteopatía craneal) para poder corregir y así devolver la movilidad, es decir, reequilibrar para poder despertar las fuerzas autocurativas y de regulación innatas del ser humano.